domingo, 8 de junio de 2014

Reflexión sobre la entrevista anterior




Al comenzar, Mariana no dice  que todos los maestros no pueden dejar de preguntarse o cuestionarse cómo pueden mejorar su manera de trabajar, esto quiere decir que cuando un maestro ya haya acabado su carrera y haya obtenido un trabajo no se puede conformar con eso si no que, debe seguir mejorando su metodología, seguir buscando información para poder hacer cosas nuevas con sus alumnos y con sus familias, incorporar nuevos materiales para la facilitación del aprendizaje, entro otras cosas.
Pienso que el tiempo va evolucionando,  sobre todo, gracias a las nuevas tecnologías, y un maestro no puede quedarse atrás en su manera de educar a los niños de estas generaciones. Si los maestros tienen interés y ganas para seguir formándose y para seguir informándose sobre cómo poder mejorarse, ya no sería un obstáculo para la innovación en el aula.

Para que todos estos avances se produzcan, también es necesario el apoyo y el cambio de mentalidad de las familias. Si a la familia la integramos en los proyectos de los colegios, los alumnos al llegar a casa, podrán hablar con sus padres sobre dudas o cuestiones que se planteen y, así, los padres sabrán lo que sus hijos les están preguntando.
Cuando digo cambio de mentalidad de los padres, me refiero a que, actualmente, existen muchos padres que eso de no estudiar con el libro es una barbaridad. Pienso que nuestra misión como profesores es enseñarles a los padres cómo trabajan sus hijos sin la necesidad de libros o solamente utilizándolos como guía porque, si los padres ven cómo sus hijos tienen más ganas de aprender y ven cómo se puede aprender jugando o realizando otras cosas, tendremos su apoyo y eso, es fundamental.
Si conseguimos lo anterior, las familias no serían un obstáculo.

Todo lo dicho lo podemos apreciar en la experiencia que nos cuenta Mariana de un colegio que trabaja por proyecto, trabajó todo lo referente a los roles de la casa, a las responsabilidad, etc. Cuando los niños llegaban a sus casas se dedicaban a preguntar a sus padres en qué podían ayudar en la casa.
Por lo visto de trabajaron todos los contenidos del currículum pero de manera diferente.
Para finalizar, quisiera resaltar que los maestros debemos educar a los niños para algo real, es decir, enseñar para que luego les sirva en su vida cotidiana.

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