lunes, 7 de abril de 2014

APROVECHANDO Y ENTENDIENDO LA SOCIEDAD ACTUAL

Sirviéndome de pretexto uno de los miles (o millones me atrevería a decir) de artículos en la web sobre innovación, pretendo informar de la magnitud que ya ha adquirido el proceso en nuestra sociedad actual.
Rodríguez Ibarra, antiguo presidente de la Junta de Extremadura, reveló en su artículo "¿Qué significa innovar?" (2008, El País) varias de las claves que conforman un ambiente propenso a la innovación, visto más como un proceso social a gran escala.
Dicho lo cual, esta entrada no pretende redundar en anteriores comentarios sobre definiciones, conceptualizaciones e ideas básicas, sino que, por el contrario, más bien intento aportar  aspectos más generales que den una respuesta de mayor consistencia política, social y económica, de forma que podamos aplicarlo, justificarlo y entenderlo como causa o motivo mayor para nuestras escuelas.
Ahora bien, recojo dichas ideas clave para arrojar algo de luz al asunto:
- La innovación precisa de creatividad e imaginación. El último fin en nuestro sistema capitalista es el crecimiento económico actual que demanda y valora en mayor grado el capital humano y el conocimiento en vez de los recursos naturales de otras etapas preindustriales. Por todo ello, supone cambio.
- El gigantismo burocrático de grandes infraestructuras y medios ha sido progresivamente sustituido por lo pequeño, es decir, desde lo tangible, los productos, hasta los servicios, lo pequeño.
- Focos de resistencia. Presentes en todos los cambios sociales y políticos. Hay que aceptarlos e intentar darles motivos.

Dicho esto, tenemos las causas, el por qué del cambio, es decir, cómo nuestro sistema ha evolucionado a un mayor dinamismo. Qué ha conllevado el hecho de partir desde  los ordenadores - calculadora ENIAC (1946) hasta el MAC actual, o desde el primigenio teléfono móvil hasta el smartphone. Sin embargo, no hay que perder de vista la necesidad como docentes de adaptar pedagógicamente todos estos avances, con criterio educativo y sentido común pues, a pesar de todo, la función del docente de elegir material adecuado en contenido y forma es sumamente necesaria, ya que, por ejemplo, sería una negligencia dejar a la aventura a un alumno de primaria en el mundo web, sabiendo que de las 600.000 millones (aproximadamente) de páginas web que encontramos, habrá quizás un 50% que muestre información falsa, manipule fuentes o incluya material inmoral o inadecuado.






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